¿Eres tú el que cantaba que yo era su norte y su sur, el destino donde iban sus pasos?
¿Eres tú el que decía que yo te hacía más falta, que tú a mi?
¿Eres el mismo que decía que yo era su refugio y su desahogo, que yo era la única que lo escuchaba y lo entendía?
¿Eres el mismo rufián que me dejó hablando sola, sin ninguna explicación?
Te desconozco. No eres el hombre con que me casé virtualmente, eres una estafa en mi vida. Jamás pensé que actuarías con ese grado de cobardía frente a mi.
Van 11 días, y tú absolutamente mudo y perdido. Se sabe que estás porque te conectas a esa basura de página de siempre, de lo contrario ni siquiera sabría si aún vives.
Sé que tu vida es una gran mierda y lo seguirá siendo, porque visto está que nunca tendrías el valor de cambiarla. Te acomoda esa mierda, y allí te amoldarás por el resto de tu existencia. Ya te hizo efecto la poderosa brujería, la macumba esa que en el fondo tu mismo financias. Y tal como dijo mi abuela, es tan bien hecha que los hombres no creen en ella, incluso defienden a quien la manda a hacer.
Eso sí, quisiera que hicieras justicia, equilibrando las cosas con ambas mujeres. A esa bruta que tienes ahí, grítale como lo hiciste conmigo. De ella desconéctate, y deja de hablarle los mismos días que lo haces conmigo. De ese modo, algo justo será tu trato.
Ella se merece millones de veces más esa actuación tuya, porque no te oye, no te atiende, no te conversa, no te cambia la ropa de cama y menos aún te la lava. Para qué decir más, si ni comida te hace, pero tú tan tonto y tan Macabeo, llegas a tiritar sólo de pensar que ella, la bestia, se acerca a la casa.
Ella se merece millones de veces más esa actuación tuya, porque no te oye, no te atiende, no te conversa, no te cambia la ropa de cama y menos aún te la lava. Para qué decir más, si ni comida te hace, pero tú tan tonto y tan Macabeo, llegas a tiritar sólo de pensar que ella, la bestia, se acerca a la casa.
Vives en un mundo más falso que el virtual, pero seguramente es lo que soñabas y buscabas en la vida. Pues, que seas entonces muy feliz.
Me he equivocado medio a medio contigo. Te pensé un hombre normal, con afectos, con sentimientos y con empatía, pero las evidencias hacen que la imagen que me formé de ti durante estos años, quede sin sustento.
Me he equivocado medio a medio contigo. Te pensé un hombre normal, con afectos, con sentimientos y con empatía, pero las evidencias hacen que la imagen que me formé de ti durante estos años, quede sin sustento.
Goza tu vida y no te preocupes por mi, porque a tiempo, muy a tiempo he escogido un camino espiritual que quiso ser alternativo a mi forma de trabajo, pero está empezando a llenar mi vida entera.
Tengo que admitir que me duele mucho el haberme equivocado contigo. He llorado, y por todo ese dolor vas a pagar, queramos o no, pero como te amo, te perdono y deseo que te sea leve.




















