
Parezco un papel al viento, pero a su viento. No puedo ser estable emocionalmente, porque lo que él hace o deja de hacer influye mucho en mi.
Ayer, le envié cartas con contenido que yo sé que le iban a gustar porque él mismo las pide. Le dejé mensajes sin conexión y le pedí expresamente algunas pequeñas caricias virtuales para regocijarme cuando regresara, pero no había nada y eso produjo en mi una gran decepción. Esperaba al menos un comentario por los adjuntos enviado. Lo menos que se puede decir de él es que es un desabrido. Por eso a veces me enfurezco con él.
Es que espero y necesito mucho más para compensar la distancia que nos separa. Algún día pagará esa indiferencia, porque alguien lo hará con él ¿Seré yo misma? No creo y no quiero porque no es bueno para mi progreso espiritual.
Hoy estoy triste. Terminé así la noche del día que se fue y sigo así, pero como soy optimista, una vez que me duerma lo olvidaré y empezaré un día desde cero. Amo a ese culiao y esas pequeñeces no harán que eso cambie. Ya he dicho que sus virtudes son infinitamente superiores a sus defectos.
Buen descanso para todos los habitantes del planeta que estén en ello o que vayan a estarlo. Se lo merecen por ser hijos de Dios.
PD: Al viento, mi madre lo llamaba Lorenzo.

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