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martes, 15 de marzo de 2011

Estoy sufriendo...


Sufro horriblemente por mi amor, pero veo que él no me quiere. Ya no me busca, no está conectado, no tiene interés en mi...
Lo extraño, no puedo dejar de pensar en él. Desde ayer que siento un nudo en la garganta, una aflicción muy grande y es porque no lo veo y me duele comprobar que esté yo o no esté, a él le da lo mismo... o eso parece.
Ni una sola línea, ni media palabra...¡Nada! Siento el corazón desgarrado y que la sangre que lo hace vivir se va derramando por mi cuerpo...
Lo necesito, pero ahora no quiero ser yo quien "se ponga" primero. Siempre soy la tonta que ruega, la que espera, la que habla primero, la que manifiesta amor, pero ahora no deseo hacerlo. No porque no lo ame, sino porque necesito que él me ame a mi, y sienta mi falta. Necesito que se desespere, que se sienta asfixiado como yo estoy ahora. Que en su cuello también se deslice de arriba a abajo ese nudo que oprime y hace sufrir. ¡Qué más quisiera que verlo o tocarlo!... pero esperaré.
Sé que corro muchos riesgos porque es un salvaje indio sioux de esos que roba cabelleras, y es muy posible que por su bravura me borre del mapa de un hachazo. Correré el riesgo, porque siento que lo vale. Ya van más de 5 años amándolo y si por una huevada así del tipo "orgullo" me saca de su vida, significa que no había amor y que lo que sentía por mi era una cagada de sentimiento.
No apuesto por él, pero hay dos cosas importantes: lo amo y le tengo fé. ¿Quién me entiende? ¡Nadie! o nadien, como dicen aquí los poco ilustrados...

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