
Volvió el Viernes, en gloria y majestad. según él con mala pata porque justo en le día de su cumple le tocaron dos médicos, uno en la mañana y el otro por la tarde y no alcanzó.
Me notó tirante y le dije que cómo no iba a ser eso si me pegué plantón dos días seguidos esperando y ni una señal de él. Me dijo que bastaba con mirar si estaba y punto. En ese momento me enojé y me salí de madre diciéndole palabrotas un poco fuertes por decir eso y pretender que todo era tan light cuando estos cinco años se ha dedicado a enamorarme. Dijo algo semejante a "¿Cuándo y cómo he hecho eso?" y le dije: "Te has dedicado a poner caritas, a cantar, a bailar, a contar chistes, a cambiarte y sacarte ropa, a ser simpático, divertido y a pasearte en pelotas para mi y encima me preguntas cómo lo hiciste? ¡Lo que pasa es que eres un coqueto y descarado!"
Lo cierto es que se sonrió, haciéndose el huevón y después de meditar unos instantes dijo: "Bueno, la verdad es que me gusta verme bien, vestir bien, pero no soy muy persistente en eso" y se fue diluyendo suave, suave hasta desviar la conversación. Me di cuenta, pero lo dejé porque no estaba para perderme una ocasión de gozarlo, como fuera.
Estuvo viendo su regalo virtual (un vídeo que le hice y le subí a YouTube) y después se inspiró cantando. Se emocionó mucho con uno de los temas de karaoke que me cantó: "Si tu supieras" de A. Fernández y me impresionó verlo que me cantaba con tanto sentimiento que hasta unas lágrimas se le escaparon. Así y todo es un cabrón porque me grita los "te amo" de las canciones, pero no me lo dice hablando. Bueeeeeeeeeeeeno, es parte de su encanto.
Se portó como un tigre porque logró que formara una poza como de medio litro debajo de mi con las corridas fenomenales que me di, y hoy después del recital fue lo mismo, a pesar del escaso tiempo que quedaba.
Putas! ¿Qué decir? ¡joder! Que es lo mismo de siempre: lo quiero a rabiar, es un encanto de hombre. Es formidable.

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