
Te he dado todo lo bueno de mi, hasta mis pensamientos y mi tiempo. Ya nada me pertenece porque vivo en función tuya.
Yo sé que no me lo pediste, pero sé que te pones para que te adore y te ame. Haces muchos méritos para eso. Tú lo sabes bien.
Y yo ahora, estoy sólo con unas pocas palabras tuyas en las que me dices que te dio la fiaca y no me escribiste, sabiendo que yo estaba enferma el sábado. La yegua se enfermó el viernes y la entretuviste día y noche poniéndole películas y seguramente la polla también, para que se anime pronto. Me dices como excusa en tu mensaje, que las películas están en el ordenador y que eso te impidió escribir. Haré como que me lo creo...
No quisiera que sólo cuando te sientes triste, enfermo o derrotado, me busques. Necesito ser algo más que eso, debo significar algo más en tu vida. No puedo permitir que me ames y a la primera oportunidad me cambies por otras entretenciones. Una vez me dijiste que tú eras fiel a la mujer que tenías y que hasta romper la relación no te permitías empezar con otra. Entonces, te reclamo eso y te exijo que me mantengas informada porque la angustia enferma y mata. No juegas con objetos inanimados, tratas con mi corazón y no sólo con mi corazón, sino conmigo entera; con cuerpo físico, espiritual y todo. También con mi fe en ti.
Por eso, mi vida, considérame tanto o más importante que la floja de m... que tienes por mujer. Yo soy toda tuya y doy todo por ti, es más, estoy dispuesta a hacer lo que tú me pidas, solamente debes decirlo. Yo no tengo mala voluntad, no tengo flojera, no tengo achaques, tampoco mañas, por tanto, estoy presta a servirte con el más grande de los amores. Un amor que es entrega y que es todo, porque para mi, la felicidad eres tú. No es la riqueza, ni los paseos, ni las salidas nocturnas, ni ir de shoping... La felicidad es vivirte, vivirnos uno al otro.
Mi amor no tiene interés, tampoco cobra nada. Es un amor maduro, reflexivo, entregado, valiente y temerario porque esta que escribe es capaz de todo ya que en sus venas lleva la mezcla explosiva de sangre árabe, hispana... y tal vez algo de araucana ¿Quién sabe? sólo Dios.
Dicho eso, ocúpate de mi y piensa que soy el ser más importante en tu vida, porque te doy lo que ninguna de las que viven te ha dado. Soy el Muro de Los Lamentos que te devuelve paz, tranquilidad y alegría. Soy la savia que te renueva y le da energía a tu vida.
Eres un desapegado sin remedio. Si yo muriera hoy, te lamentarías de no haberme dicho muchas cosas que yo debería haber oído en vida.
Te amo, desabrido.

¡Qué ganas te dan de contestarme!¿Verdad?
ResponderEliminar