
Amapola, la medida anterior que pretendes tomar, es innecesaria. Tú ya sabes lo que hay, no andes buscando aliados en la web porque no los hay. Los que vienen, leen pero no opinan y no opinan porque prefieren ver qué haces tú. Ellos son un poco sádicos y sienten placer de saber que estás en algunas disyuntivas.
Tú conoces de sobra a tu hombre y por algo no lo has dejado en más de 5 años. Piensa... tus actos son consecuencia de tus pensamientos y tus sentimientos, y por algo los has realizado. El tipo vale y mucho, pero es muy diferente del prototipo de hombre común.
Te volvió a explicar lo que sentía: alegría, pero angustia de estar así: atado y enfermo. Si tú lo piensas, no existe hombre que quiera tener algo que tanto ha deseado, en condiciones de salud precarias. Piensa ¿Cómo se iba a lucir contigo y a dejarte satisfecha teniendo los huesos rotos? Piensa en su amor propio, en su reputación de amante. Tendrías que estar loca si te presentas ahora cuando no puede mover ni el culo porque lo tiene fracturado.
Ámalo a tu modo, sin freno, exprésale tu amor porque a él le hace mucho bien, especialmente ahora cuando la actual titular abandona sus deberes. Mientras ella pierde terreno, tú lo ganas...
No desees mal a nadie, menos a ella, sólo deja que todo fluya y tú haz como sabes hacer, sé la que siempre eres y no te dejes influenciar por malos pensamientos, que no los necesitas. No eches leña al fuego porque no hace falta y además si tomas esa actitud, solamente retrasas el premio que Dios te tiene guardado. Sólo sé la mujer buena, comprensiva, fiel, dispuesta, atenta, cariñosa y fogosa que siempre has sido, y eso te llevará donde quieres estar.
Paciencia y fe.

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