Entonces, ahora desaparezco. Mi ilusión se fue cuando tiré la cadena del baño: No es mi amor, no soy su amor, no es mi esposo, no soy su esposa, no era infeliz, sólo era la misma triquiñuela que usan todos los maricones rechuchas de su madre para captar incautas como yo.
¿Cómo fui tan babosa que no me di cuenta que nunca iba a pasar nada concreto con él?
Con el dolor de mi corazón...¡Fuera de mi vida! Me mentiste y eso para mi es como escupirme la cara.
¡Se acabó, no hay más!
¡Se acabó, no hay más!

Y te lo hace una y otra vez y lo vuelves a perdonar. Bruta!!!
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